Obesidad, 15 consejos para combatirla

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Día mundial de la obesidad

Hoy, día 4 de marzo, día mundial de la obesidad, quiero compartir mi particular visión sobre esta auténtica pandemia, pues ya son muchos los millones de personas afectadas, casi la misma cantidad que las que padecen desnutrición.

Es cierto que hoy día se come cada vez peor, a base de carnes, embutidos,
lácteos, alimentos procesados y ultra-procesados cargados de aditivos dañinos, grasas hidrogenadas y azúcar. A cambio, no se consumen suficientes verduras frescas, legumbres, cereales integrales, aceites no refinados, semillas y frutos secos. Alimentos que deberían estar en la base
de una dieta saludable, precisamente para combatir enfermedades como la obesidad.

Principal causa de la obesidad

La raíz del problema, en mi opinión, no es otra que la falta de tiempo
para comprar, cocinar y comer productos frescos, sin procesar.
El ciudadano moderno típico tiene un estilo de vida ajetreado, con la agenda saturada de obligaciones laborales y sociales.

Apenas queda tiempo para las actividades que implican comer sano: ir a comprar al mercado productos de temporada, colocarlos adecuadamente en su nevera o despensa para que se conserven bien, y cocinar menús variados saludables y apetitosos.

La obesidad en los niños

Las mamás y papás modernos carecen del tiempo y la paciencia necesarios
para enseñar a sus hijos a valorar los alimentos naturales. Su aprendizaje sobre alimentación sana debería ser prioritario. La bollería, el chocolate, los snacks fritos y salados con potenciadores del sabor, los postres lácteos, los zumos y bebidas azucaradas y demás alimentos saturados de azúcar, aditivos y grasas insanas están tras la epidemia de obesidad infantil actual.

Si a eso unimos el sedentarismo típico del estilo de vida actual, donde las
pantallas y consolas son la forma habitual de entretenimiento, ya tenemos completo el cuadro.

¿Y qué soluciones dan los “expertos”?:

  1. Comer “sano”, algo que muchas veces no se concreta ni traduce en pautas
    específicas.
  2. Hacer ejercicio, que está muy bien, pero como medida aislada no basta para
    evitar el sobrepeso.
  3. Y, atención: ¡que haya una asignatura de Nutrición en la escuela! Aquí es donde me saltan las alarmas. Porque no es más INFORMACIÓN INTELECTUAL lo que se necesita, ya hay montañas de información, y la obesidad sigue incrementándose.

Lo que hace falta es APRENDER A COCINAR, y todo lo que ello implica. ¡Claro que sí, eso es!: tocar con mis manos los alimentos, saber dónde encontrarlos, cómo almacenarlos para que se conserven bien. Conocer cómo aprovecharlos, cómo cocinarlos, no sólo para preservar e incluso potenciar sus beneficios, sino para que sean sabrosos y atractivos.

Porque comer es un placer, y a veces eso se nos olvida. Y es posible conseguir una comida a la vez sana y deliciosa. La macrobiótica lo lleva
demostrando desde hace muchos años. Así que ahí van mis…

Consejos contra la obesidad

  1. Procura que la mitad del volumen de tus comidas principales sean verduras frescas, crudas o brevemente cocinadas: las verduras, por su riqueza en agua y fibra, son la clave principal para bajar de peso.
  2. Cambia los refinados por integrales: arroz integral, pasta integral, pan integral…: la glucosa de los cereales integrales se libera lentamente a lo largo de las horas, proporcionándote energía constante y estable. Eso evitará los bajones de glucosa entre comidas, que abren la puerta a comer alimentos muy calóricos y desequilibrados, como bollería, snacks fritos y salados, helados o bocadillos de pan blanco.
  3. No olvides la ración de grasas saludables en cada comida: pequeñas cantidades de frutos secos, semillas, aliños o salsas con tahín o aguacate, aceites no refinados (para aliñar y para cocinar)… sacian y ayudan a limpiar las grasas saturadas acumuladas en tu cuerpo.
  4. Para meriendas y tentempiés cambia bollería y snacks comerciales por fruta fresca y seca, frutos secos, pan integral, patés vegetales: cada semana puedes hacer un paté vegetal distinto (hummus, patés de tofu…); aguanta en la nevera hasta 5 días y te salva las meriendas de toda la semana.
  5. Bebe agua suficiente: A veces creemos que tenemos hambre, cuando en realidad nos falta hidratación. Prueba a beber agua en lugar de picar entre horas: te sorprenderá el resultado.
  6. Deja pasar de 2 a 3 horas entre la cena y la hora de irte a dormir: Digerir mientras duermes carga el hígado y ralentiza la función intestinal, favoreciendo el estreñimiento y el sobrepeso.
  7. Duerme mínimo 7 – 8 horas cada noche y haz pequeñas pausas durante la jornada para relajarte: El estrés, prisas y falta de sueño generan estados de baja energía que buscaremos compensar comiendo alimentos muy calóricos, grasos o azucarados, o recurriendo estimulantes como café o tabaco.
  8. Come a horas fijas: Una causa importante de la obesidad es no tener horas fijas para comer, lo que hace que piques todo el día, comiendo sin darte cuenta mucho más de lo necesario y normalmente alimentos muy calóricos como dulces y aperitivos, en un intento de eliminar la insatisfacción que produce el no sentarse a disfrutar de una buena comida.
  9. Come con tranquilidad: Disponer del tiempo suficiente para sentarnos a masticar y saborear tranquilamente nuestra comida hará que comamos menos y que nos sintamos más satisfechos al levantarnos, contribuyendo así a la reducción de peso.
  10. Convierte la compra semanal en un pasatiempo familiar: acude a un mercado local, si es posible uno donde puedas comprar directamente al productor. Se aprende mucho hablando y preguntando a los agricultores: ellos tienen información interesante y valiosa sobre variedades locales, hortalizas de temporada, pan artesano y productos autóctonos de elaboración tradicional.
  11. Incluye en tu agenda momentos para cocinar, y si tienes hijos haz que se impliquen en la tarea: Te sorprenderá ver cuántos niños y niñas están deseando hacer algo productivo con sus manos, algo que marque una diferencia en sus vidas. ¿Y qué mejor que cocinar un menú casero rico y saludable para toda la familia?
  12. Celebra tus fiestas con comida casera: hay muchísimas recetas sanas y con proteínas para fiestas y celebraciones. Sushi de arroz integral, canapés con pan integral y patés vegetales, guacamole, croquetas caseras, quiches y cocas de verduras, tartas y dulces caseros, etc. Implica a tu familia y amigos, enséñales a cocinar estos alimentos, sobre todo a los niños: que no asocien las fiestas con comida basura, porque sino cuando estén de bajón recurrirán a ella para “animarse”.
  13. Asiste a clases de cocina práctica: para cambiar a una alimentación más natural no hay nada más efectivo que aprender a preparar comidas sanas y naturales practicándolas uno mismo.
  14. Predica con el ejemplo: Si quieres que comer sano sea parte de tu vida, da tú el primer paso, integrándolo en tu día a día. Porque quienes te rodean sólo pasan a la acción cuando ven que a ti te funciona, te ven más delgad@, entusiasmad@, con alegría y vitalidad.
  15. Muévete: no sólo haciendo ejercicio o acudiendo al gimnasio. También caminando, subiendo escaleras, jugando con tus hijos, paseando… Aprovecha cualquier oportunidad para moverte, y disfruta haciéndolo!

¿Y vosotros/as que pensáis? ¿Habéis aplicado ya estos consejos en vuestra rutina? Dejad vuestros comentarios y ayudaremos a muchos lectores a ver otros puntos de vista y situaciones.

¡Gracias por compartir!

Obesidad - Consejos

Alimentos

5 Comentarios


maria jose gomez
4 marzo, 2020 at 1:36 pm
Responder

Mucha gracias Rosa, grandes consejos


Concepción Zapata Sanchez
15 marzo, 2020 at 11:54 pm
Responder

Cada uno de estos consejos son fantásticos…aunque en ocasiones cueste trabajo llevarlos a cabo. Pero bueno ….la conciencia de tenerlo claro ayuda a poder hacerlo. MUCHAS GRACIAS POR DECIDIR TRANSMITIR TUS EXPERIENCIAS Y TU CONOCIMIENTO.


CARMENGLORIA SERVAN MONAGAS
12 mayo, 2020 at 8:10 pm
Responder

Desde que empecé a llevar adelante el cambio de alimentación…me siento mas enegética, con mayor concentración y mejor estado genralizado físico-mental-emocional. Mi peso se ha ido regulando sin estridencias, y hoy en día, después de dos años de adecuación de mi forma de alimentarme peso 14 kg menos del peso que cuando comencé esta andadura .
Hace dos años con motivo a mi primer viaje a Japón, comencé a prepararme fisicamente para poder estar un mes allí, y nos sólo a través del ejercicio ( pues nos eperaban largas caminatas), sino también de la comida. Allí fue muy fácil para mi adaptarme a su cocina y a sus costumbres alimenticias, y cuando descubrí los orígenes de la macrobiótica, entonces entendí como es que me sentía tan atraida por este país.
Ahora profundizo y aplico esta filosofía a mi día a día de la mejor manera que sé….lo cual ha supuesto un cambio profundo de estar, que va más allá de una «dieta»
Estoy agradecida por tu página, y tus cursos….He adquirido por ahora el módulo:»Menús equilibrados» y estoy deseando empezar en él

Pienso que regularnos por dentro, nos equilibra y nos proyecta en salud
Un saludo para todxs desde Gran Canaria


Ariadna Paredes
17 agosto, 2020 at 10:07 pm
Responder

Hola, me gustaría saber tu opinión sobre el bullet proof, y la dieta cetogenica, mil gracias por tan valiosa información


María Dolores Rodríguez Fernández
30 agosto, 2020 at 5:36 pm
Responder

Hola Rosa, buenas tardes. Me encanta escucharte. Voy apuntando todas esas cosas tan importantes que vas contando a lo largo de tus ponencias. De todas saco ideas y buenos consejos que voy poniendo en práctica poco a poco.
Quería preguntarte sobre el tema de la sal. Yo salí muy poco las comidas pero me gustaría que me dijeses cual es a tu parecer la sal más adecuada para las comidas, desde sal normal, hasta yodada, pasando por la del Himalaya tan en boga cada uno dice una cosa según le funciones.
Te agradecería mucho tu opinión al respecto.
Un saludo y un beso muy fuerte desde Ourense.
Que tengas mucha salud y un buen día.


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