Somos lo que comemos, efectos de los alimentos

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Contenidos del artículo

Efectos de los alimentos en tu cuerpo, mente y emociones: ¿cómo te afecta lo que comes?

Cada alimento tiene, según acabamos de ver, una vibración energética, que es la que te confiere al comértelo. 

Este concepto es difícil de comprender para nuestra mente racional o analítica occidental. En cambio nuestros antepasados lo tenían claro: sabían que a los guerreros se les debía dar carne y a los monjes vegetales. Por instinto, veían que una dieta cárnica generaba más agresividad y fuerza física, mientras que una alimentación a base de vegetales otorgaba un físico flexible, más resistencia que fuerza, y una actitud pacífica y relajada.

Lo que comes cada día está creando tu condición física, energética, mental y emocional a medio y largo plazo, porque los efectos energéticos de los alimentos que comes a diario se van acumulando en ti.

Conociendo los efectos de los distintos alimentos y aprendiendo a utilizarlos y combinarlos podrás equilibrarte a través de los que comes.

Los alimentos tienen efectos físico-energéticos concretos en nosotros:

Vivimos en un mundo dual, en el que el movimiento y todos los fenómenos surgen de la acción de dos energías o fuerzas básicas, que son opuestas y complementarias. Los antiguos chinos las llamaron yin y yang, y no vamos a explicarlas en detalle en este artículo: simplemente las mencionamos para que nos ayuden a entender los efectos de los alimentos en nuestro cuerpo, mente y emociones. A estos efectos, nos bastará saber que yin es la energía o fuerza expansiva (que dispersa o expande la energía) y yang la fuerza contractiva (que concentra la energía).

Aunque para un occidental son conceptos difíciles de asimilar, son básicos para entender cómo nos afecta lo que comemos.

Según lo expuesto hasta ahora, los alimentos se pueden clasificar en tres grandes familias energéticas:

Alimentos de extremo expansivo o extremo yin

Son alimentos en los que predomina intensamente la energía yin. Por tanto, al comerlos dispersan tu energía, y tienen uno o varios de los siguientes efectos: refrescar, enfriar, dilatar, hinchar, abrir, relajar (en pequeñas cantidades), debilitar (cuando se toman en exceso). 

Con la única excepción de la leche y el yogur, en este grupo encontramos sobre todo alimentos de origen vegetal y alimentos modernos, refinados o procesados.

Son alimentos ligeros, que tienen biotropismo hacia la zona superior y hacia la superficie del cuerpo, es decir, que sus efectos se notan más en los órganos de la mitad superior del cuerpo y en los tejidos más superficiales.

Si en tu alimentación cotidiana predominan estos alimentos puede que sientas debilidad, cansancio, baja energía, frío, uñas quebradizas, se te cae el pelo, orinas demasiado, sufres de diarrea o inflamación digestiva, o hiper-permeabilidad intestinal, te acuestas tarde y te levantas tarde, o te cuesta levantarte por las mañanas, tiendes a la dispersión mental o dificultades de concentración, tendencia a la melancolía, a no concretar, idealista, siempre soñando con un futuro mejor pero sin afrontar el día a día, tendencia a soñar despiert@.

Los alimentos de extremo expansivo son, por orden de más extremos a menos:
– drogas y casi todos los medicamentos
– alcohol
– azúcar, chocolate, pasteles y dulces en general
– té, café, mate… y otras bebidas estimulantes
– miel de abeja
– especias
– leche y yogur
– tofu
– frutas tropicales
– verduras tropicales
– setas – hierbas aromáticas
– endulzantes naturales: mieles de cereales, concentrado de manzana, algarroba, azúcar integral de caña, ágave…
– frutas de clima templado – cereales y harinas refinadas.

Eso es porque casi todos estos alimentos y sustancias lo que hacen es sobre-estimular nuestro Sistema Nervioso, concretamente el córtex cerebral, la parte del cerebro más evolucionada.

Mientras, dejan sin energía al resto del cuerpo, en especial a la zona inferior, que abarca los intestinos, riñones, aparato reproductor y las piernas (lo que yo llamo nuestra raíz). En esta zona, concretamente en el centro del abdomen, es donde se ubica lo que los japoneses llaman el hara, centro energético donde se conserva y genera el calor y la vitalidad del cuerpo.

Cuando hay una ingesta excesiva de estimulantes cerebrales como cafeína, teína, nicotina, teobromina (del cacao), azúcar refinado, refrescos comerciales, bollería… etc, se estimula y calienta la zona superior del cuerpo, que abarca la cabeza y zona del pecho, y se enfría la inferior, nuestra raíz. Esta situación se agrava por las largas horas que solemos pasar frente al ordenador, la tele, o simplemente expuestos a las ondas electromagnéticas de todo tipo que continuamente nos rodean (telefonía móvil, wifis, etc), que sobrecargan y desgastan aún más nuestro sistema nervioso.

El resultado es una persona con la cabeza como una jaula de grillos y sin energía en su raíz, sin vitalidad, dispersa, que le da muchas vueltas al “coco” pero luego no concreta, le cuesta concentrarse, es inestable o no puede materializar sus ideas.

Alimentos de extremo contractivo o extremo yang):

En ellos predomina intensamente la energía yang, por lo que al comerlos concentran tu energía, y tienen uno o varios de los siguientes efectos: calentar, secar, contraer, cerrar, tensar (a corto plazo y consumidos a diario), fortalecer (a medio y largo plazo y consumidos de vez en cuando en pequeñas cantidades), debilitar (a medio y largo plazo, consumidos a diario). 

En este grupo encontramos sobre todo alimentos de origen animal, además del pan, la sal y los condimentos salados.

Son alimentos densos, con un marcado biotropismo hacia la zona inferior y hacia lo profundo del cuerpo, es decir, que sus efectos se notan más en los órganos de la mitad inferior del cuerpo y en los tejidos más internos. 

Si en tu alimentación cotidiana predominan estos alimentos lo más probable es que sientas tensión, calor, sufras dolencias como estreñimiento, colon irritable, colesterol elevado, hipertensión, te acuestas pronto y te despiertas de madrugada, tiendes a ser terc@, exigente, intentas controlarlo todo, te enfadas con facilidad, guardas rencor y tiendes a la rigidez, a anclarte en el pasado y a enfocarte en los aspectos prácticos y materiales de la vida.

Si los consumimos de vez en cuando y en pequeñas cantidades, dan fuerza y empuje para la acción. Esta es la fama que tienen, que dan mucha fuerza, pero es una idea que viene de épocas pasadas de hambre en la historia humana, del período de las guerras mundiales, cuando escaseaban, y sólo se los podían permitir las personas ricas o acomodadas, mientras la gran mayoría sufría carencias por falta de proteínas y grasas en la dieta.

Ahora se han popularizado y hemos pasado al otro extremo, abusando de ellos hasta que nos enferman.

Los alimentos de este grupo son, de más a menos yang:

– sal y condimentos salados (miso, salsa de soja, umeboshi)
– huevos
– pan y harinas horneadas (galletas, tostadas…)
– aves
– conejo y carne de caza
– carnes rojas y embutidos
quesos curados y salados

Alimentos de centro moderadamente yin o moderadamente yang

Puede parecer que por ser centrados no son ni yin ni yang, que son neutros. Pero en realidad, los alimentos de centro también se pueden clasificar en expansivos y contractivos, sólo que sus efectos son mucho más suaves que los de los alimentos extremos. 

En este grupo están los pescados y mariscos y todos los vegetales, excepto las frutas y verduras de origen tropical. 

Dentro de los vegetales destacan los cereales integrales, sobre los que la Macrobiótica sienta una de sus bases. 

La Macrobiótica considera que la energía de los granos integrales es única, por muchas razones: 

* Son fruto y semilla a la vez, por lo que transmiten la máxima energía de Vida, manifestada (fruto) y futura (semilla).

* De entre los vegetales son los que mayor proporción de energía yang del cielo captan, por lo que otorgan fuerza y resistencia sin los inconvenientes de los alimentos de origen animal (exceso de grasas saturadas y ácido úrico, exceso de calor y tensión).

* En ellos la glucosa se presenta en cadenas de miles de moléculas unidas por enlaces, que durante la digestión se van liberando lentamente al torrente sanguíneo. Esto proporciona a las células un suministro estable y regular de su combustible básico, el que queman con más facilidad para obtener energía: la glucosa. Por eso cuando los cereales están a diario en tus menús experimentas mayor estabilidad.

* Los vegetales, como expliqué antes, acumulan la energía, mientras que los animales y el hombre la consumen. Los vegetales son fríos, consumen agua y CO2 y producen glucosa y oxígeno, mientras que los animales y el hombre son calientes, consumen glucosa y oxígeno, y expulsan CO2 y “agua”. Por eso la Macrobiótica considera que son dos mundos complementarios, y que la alimentación basada en vegetales es la que más y mejor energía proporciona al ser humano.

Cuando basas tu alimentación en el centro experimentas estabilidad, resistencia y fuerza sin tensión. Anímicamente te notas más centrad@, con menos altibajos emocionales, más calma, tolerancia y paciencia, y mayor capacidad para concentrarte y lograr que se materialicen tus metas y objetivos.

Los alimentos de este grupo son, de más contractivos a menos: 

– pescados y mariscos
– cereales integrales en grano
seitán
– legumbres
– tempeh
– cereales en forma de sémolas y pastas integrales
– semillas y frutos secos
– verduras de tu clima y de la estación
– aceites vegetales sin refinar

La energía del pescado, los cereales integrales en grano, el seitán y las legumbres es caliente y concentrada, pero más suave que la de los alimentos de extremo contractivo. Lo mismo, en el otro lado del espectro, sucede con el tempeh, sémolas y pastas integrales, algas, semillas y frutos secos, verduras de clima templado y aceites vegetales: su energía es fría y expansiva, pero mucho menos que la de los alimentos de extremo expansivo. Además, todos ellos aportan buenas cantidades de minerales, que fortalecen y equilibran nuestro Sistema Nervioso.
Por eso, consumiendo alimentos de centro podemos sentirnos así:

Si aspiras a equilibrarte a través de lo que comes, tu dieta debe estar basada en alimentos de centro, con pequeñas cantidades de algunos alimentos de los extremos, que darán variedad y “chispa” a tus platos. 

Esto es importante: extremo no es sinónimo de malo o perjudicial, simplemente su efecto es más intenso, y por eso no son alimentos para utilizar en grandes cantidades y/o a diario. Su utilidad es complementaria, y no todos deben suprimirse, sino reducir la cantidad consumida y asegurarse de que sean de alta calidad. 

Lo que sí es cierto es que, en mayor o menor medida, todos los alimentos extremos tienen un poder de adicción considerable. Conviene que seas muy consciente de ello cuando los comes, pues a veces la ingesta de una pequeña cantidad abre la puerta a un consumo excesivo o compulsivo: una vez espoleado tu paladar por el fuerte estímulo de una sustancia extrema pide más y más de la misma para mantener el estímulo, lo que inevitablemente lleva tarde o temprano al deseo de consumir otro alimento del extremo contrario, a fin de nivelar el equilibrio físico-energético y emocional.

El ejemplo más sencillo es cuando comes un plato muy salado y concentrado, por ejemplo una paella pasada de sal, carne a la barbacoa o embutidos con pan. Inmediatamente experimentarás calor, tensión y sed, y muy probablemente no te baste beber agua para aliviar esas sensaciones. Querrás cerveza, un refresco o un helado, porque el efecto extremadamente yang-contractivo-calorífico y tensionante de la paella salada, la barbacoa o los embutidos con pan sólo se va a aliviar con el efecto extremadamente yin-expansivo-refrescante y relajante del alcohol o el azúcar.

Un error muy común, que a lo mejor te ha pasado, es empezar a comer todos los días ensaladas crudas con el propósito de comer sano, cuidarse o adelgazar. El exceso de alimentos crudos va dilatando, dispersando y enfriando la energía, y al cabo de pocos días te entra la depresión o te invade el desánimo y te sientes débil. Y tu cuerpo te pide a gritos pan, jamón, queso, carne, o cualquier otro alimento denso para recuperar la fuerza yang que le falta.

Este es uno de los motivos por los que mucha gente no consigue sus objetivos a la hora de comer sano: no tienen en cuenta los efectos energéticos de los alimentos, y eso lleva a errores graves.

Ya ves que comer bien no consiste sólo en comer mucha lechuga y beber litros y litros de agua. Hay que dominar el concepto energético, y aplicarlo con flexibilidad. Y con el tiempo, a base de observarte y corregirte cuando te desvías, logras una estabilidad maravillosa.

Para ello, además de la energía de los alimentos en sí misma, debes conocer también los efectos energéticos de los distintos estilos de cocción, pues combinando ambos es como lograrás los mejores resultados.

Alimentos

29 Comentarios


Antonia Moreno
17 diciembre, 2014 at 5:07 pm
Responder

Hola Rosa!!!

Muchas gracias por todas tus explicaciones…siempre tan claras y dirigidas a lo que a todos nos interesa, tener salud y ser felices.

Te felicito de corazón 🙂 🙂


Rocío Londoño
15 marzo, 2015 at 1:32 am
Responder

Saludos Rosa,

Vivo en San Juan de Puerto Rico y desde diciembre 2014 me han dado ya 4 ataques de Gota en el tobillo y cada vez son mas incapacitantes y dolorosos. Acudi a un Reumatologo, quien me recomendo cambiar mi dieta radicalmente.

Hoy estuve viendo y escuhando sus videos en la Web y he quedado maravillada de lo bien que explica todo. He entendido claramente que tengo que hacer este cambio de dieta de inmediato, gracias a la información que aprendi con sus videos. Me gustaria poder tener una guia suya inicial para este cambio de dieta.

Agradecida.


    Rosa
    17 marzo, 2015 at 10:51 am
    Responder

    Hola Rocío,
    Detrás de la gota y enfermedades reumáticas está, efectivamente, una dieta altamente acidificante, que va ensuciando el cuerpo y acumulando ácidos y desechos en las articulaciones y extremidades, provocando dolor y rigidez. Por tanto, corrigiendo la dieta estos trastornos pueden mejorar mucho, e incluso desaparecer.
    Por correo electrónico privado te hago llegar las instrucciones para tener una sesión de coaching conmigo.
    Saludos!

Mitxel Gómez
19 marzo, 2015 at 5:41 pm
Responder

Hola Rosa . Gracias por tus vídeos. Ahora en mi ciudad , Bilbao hay una explosión de tiendas y supermercados con productos ecológicos , y buscando , buscando he llegado a un modelo de comida tan bueno como el que propones. En general todo lo que leo sobre macrobiótica intento poco a poco ir incorporándolo.
Ehhorabuena.
Una pregunta, te he escuchado decir en algún video que el pan habria que reducirlo a un par de dias a la semana. Yo reconozco que lo tomo a diario y entre horas. Aunque como pan integral de masa madre ( que placer de pan….) ¿ porque lo dices ? ¿ porque no es tan adecuado tomarlo a diario?

moltes gracies!


    Rosa
    20 marzo, 2015 at 12:31 pm
    Responder

    Hola Mitxel,
    Me alegro de que te sean útiles mis videos, para eso están.
    En cuanto al pan, es por estar cocido al horno, que es un estilo de cocción muy contractivo. Los alimentos horneados, especialmente los que son a base de harinas, transmiten una energía de sequedad, muy densa y estática, además de que son muy oxidantes (generan radicales libres, responsables del deterioro y del envejecimiento celular).
    Por eso en nuestra alimentación cotidiana hay que dar prioridad a los cereales en grano, que están vivos y transmiten una energía más centrada y equilibrada, frente a las harinas, que están ya «muertas».
    Si tomas pan todos los días puedes contraerte y oxidarte fácilmente, te puede generar mucha tensión y por tanto deseos de consumir alimentos muy expansivos como dulces, alcohol, estimulantes… el motivo por el que a algunas personas les apetece tanto el pan y no pueden pasar sin él es que sus menús son demasiado simples, espartanos, aburridos… o hay carencias de base como falta de proteínas y/o grasas, con lo que tratan de llenar ese «vacío» o esa insatisfacción con el pan.
    Saludos!

Eva
16 enero, 2016 at 5:18 pm
Responder

Me parece muy interesante tu blog. Que alimentos recomiendas para evitar la celulitis, siendo por un exceso de líqidos debería tomar alimentos yang? pero el tomar sal y embutidos es perjudicial? suelo tomar tofu, pero también es yang.


    Rosa
    3 febrero, 2016 at 6:46 pm
    Responder

    Hola Eva,
    Habría que valorar tu condición para poder responderte, pues cada caso es diferente y no me parece profesional aconsejar así, a ciegas.
    Si te interesa, puedo enviarte la información para concertar una sesión individual vía skype.
    Saludos!

Lulu
23 marzo, 2016 at 3:18 pm
Responder

Hola Rosa!

Acabo de descubrir tus vídeos y me encantan! Soy vegana y no conocía la dieta macrobiótica. En tus menús mezclas legumbres y cereales en un mismo plato, pero, he oído decir de otras fuentes que esta mezcla es muy mala para el cuerpo porqué fermenta…no tengo muy claro qué pensar porqué son puntos de vista contrarios. Podrías aclararme un poco más este tema?

Muchas gracias!


    Rosa
    4 abril, 2016 at 12:31 pm
    Responder

    Es un tema complejo para explicarlo en dos palabras, pero trataré de darte una respuesta.
    Resumiendo mucho te diré que el hombre es omnívoro, por tanto su sistema digestivo, en principio, está preparado para digerir todo tipo de alimentos en una misma comida.
    A lo largo de todo el tracto digestivo, el pH y la producción enzimática van variando para adaptarse a los diferentes componentes de los alimentos ingeridos, porque incluso si en una comida sólo comes cereal, por ejemplo arroz integral, éste contiene también proteínas, con lo que el sistema digestivo tiene que estar preparado para digerirlas, aunque el alimento que las contiene es rico en carbohidratos.
    En la boca el pH es alcalino, y eso ayuda a iniciar la digestión de los almidones (sobre todo si masticamos a conciencia, algo que me consta que mucha gente no hace). Luego, en el estómago, tenemos un medio altamente ácido, ideal para la digestión de las proteínas y las grasas, para pasar nuevamente a alcalino en el duodeno, donde continua la digestión de los almidones. A mí esto lo que me sugiere es que tenemos un sistema digestivo muy versátil y adaptable, capaz de digerir casi cualquier combinación de alimentos.
    Es verdad que si hacemos mezclas muy complicadas la digestión es más lenta, esto es de sentido común, pero si hablamos de menús equilibrados, con su cereal, proteína y verdura, y se mastican correctamente, no tiene por qué haber ningún problema, el sistema digestivo está perfectamente preparado para ello.
    Es peor, por ejemplo, comer dos proteínas distintas en una misma comida, por ejemplo mezclar carne con legumbre, o queso y huevos, o carne y huevos, etc… ya que los alimentos proteicos son los más difíciles de digerir, pues al existir más de 20 aminoácidos distintos la variedad y complejidad de las proteínas es muy superior a la de los carbohidratos, que sólo tienen 4 tipos diferentes.
    Por tanto, la combinación de un carbohidrato de calidad (arroz integral, mijo, quinoa, pasta integral…) con una proteína (legumbre, pescado, carne, huevo…) es perfectamente digerible, en especial si acompañamos con la correspondiente ración de verdura.
    Lo que sí genera malas digestiones es acabar la comida con un postre azucarado o con el consabido café.
    De todas formas, yo siempre digo a la gente que no me crea, ni a mi ni a nadie, sino que lo pruebe y experimente por si misma; eso es lo que más sabiduría proporciona.
    Concluyendo, creo que esa teoría es excesivamente reduccionista, y que nuestro sistema digestivo está preparado para todo.
    Salud!

Lulu
4 abril, 2016 at 2:29 pm
Responder

Muchas gracias por tu respuesta, Rosa! Muy completa! Ahora todo está claro. Gracias de nuevo.


Camila
17 septiembre, 2016 at 1:55 am
Responder

Rosa, ¿Los huevos son más contractivos que la carne roja? ¿y las aves son más contractivas que la carne roja y el queso?

Saludos.


LOURDES
9 octubre, 2017 at 5:24 pm
Responder

Hola Rosa, estoy encantada con tus videos y páginas sobre macrobiótica. He leído en varias ocasiones que la sopa de miso hay qe consumirla por la mañana y a mediodía, nunca por la noche, pero nadie explica el porqué. Es una pena porque a mi me encanta tomarme un bol de es maravillosa sopa por la noche. Podrías explicarme si realmente no debo consumirla de noche? Muchas gracias.


LOURDES
9 octubre, 2017 at 9:25 pm
Responder

Muchas gracias Rosa.


Arturo
18 diciembre, 2017 at 8:55 pm
Responder

Hola Rosa es un gusto saludarte. Te sigo por youtube desde casi dos años. Una breve consulta, considero que tengo buenos hábitos alimenticios, incluso me han formado gran parte de tus consejos, pero soy consumidor del porro (3vecesXsemana aprox), no consumir sal, cafeína, cacao, etc… Mi pregunta es, el tema de la Resina (marihuana), aun ue sólo consuma esa sustancia de las que debo evitar…en el mapa enenergético es suficiente para desequilibrarme?, y en el tema nutricional podría desmineralizarme?… Saludos de México, abrazo 🙂


constanza leal diaz
26 abril, 2018 at 6:29 pm
Responder

Gracias Rosa, esta información es un tesoro! Gracias por tu claridad en el mensaje. Sigo disfrutando de tus invaluables enseñanzas. Un Abrazo


Inma
29 abril, 2018 at 10:16 pm
Responder

Rosa quería preguntarte si con ese 15% de proteína
del que siempre hablas…¿es posible ganar masa muscular?…Ya sabes se habla mucho de la necesidad de tomar altas cantidades diarias de proteína para esta finalidad…
Con lo que aportan legumbres/seitán/tempeh/Tofu…marisco/pescado…y con ese 15% del mitico «tri-plato» que siempre mencionas…¿es posible?


Raquel
11 junio, 2018 at 2:01 pm
Responder

Estimada Rosa,
Descubrí por casualidad tus videos y estoy muy agradecida porque he descubierto un mundo de luz. Mi pregunta está relacionada con el tabaco (alimento yin y yang). Qué alimentos recomiendas para dejar de fumar? muchas gracias. Un abrazo


Mila
27 junio, 2018 at 2:34 pm
Responder

Estimada Rosa,
me he introducido en la macrobiótica por temas de salud. Podrías decirme si el hipertiroidismo puedo regularlo con la dieta y si puedo utilizar sal marina o del Himalaya? Hasta ahora pongo un grano de sal cuando cocino, lo mínimo, no me atrevo a más. Me gustaría además poder coger un poco de peso.Muchas gracias


Melania
20 octubre, 2020 at 10:01 pm
Responder

Hola Rosa! Aprendo tanto con tus charlas en you tube y explicaciones! Del extremo ying, las especias entrarína la canela y extracto de vainilla? Porque es justo lo que le agrego al mijo cuando lo cocino para el desayuno. Y las hierbas aromáticas, lo que más uso en todas las comidas es tomillo y perejil, esas también son extremo ying? Pregunto porque estoy pasando por una etapa de inflamación intestinal y no se me va. Padezco de reflujo gástrico, que lo tengo bastante controlado, aunque por las mañanas me levanto con la boca muy ácida. Pero lo peor es el dolor de estar inflamada y con gases todo el día, sin importar lo que coma.


Amparo Soriano
6 noviembre, 2020 at 4:37 pm
Responder

Querida Rosa,
me he «enganchado» a tus videos en you tube, a tus cursos que me voy reservando poco a poco. Comienzo en diciembre la preparacion al kit de depuracion del higado y estoy deseando. queria consultarte, tengo hipotiroidismo ¿tengo que tener algun cuidado o tienes algún consejo especifico? antes que comience mi cambio de alimentacion ?

gracias por tus enseñanzas!!
buen finde!!!


Rosa Pujol Gil
9 noviembre, 2020 at 8:12 am
Responder

Hola Rosa, de nuevo muchísimas gracias por tus claras explicaciones de las que tomo buena nota y voy poniendo en práctica.
Es curioso como vas cambiando en tantos aspectos, me estás ayudando un montón, aunque a mi edad los dichosos quilitos cuestan más
de despedirlos, para la artrosis tengo fé que también me ayuda, de nuevo muchas gracias y todo el bien que haces se te multiplique.
Besitos


Yanet Duran
24 noviembre, 2020 at 10:19 pm
Responder

Hola Rosa, llevo todo el día de hoy enganchada a tus videos, tu blog, artículos… Ha sido un regalo dar contigo!
Yo soy vegetariana desde hace 7 años, me gusta alimentarme de manera equilibrada y nunca dejó de aprender cosas nuevas. Hoy he aprendido muchas más! Muchas gracias por compartir valiosísima información y ser tan amable como para contestar a cada pregunta, cada comentario. Eres un ser maravilloso y tienes a una nueva seguidora.
Gracias, Namaste


Evert Acevedo
18 julio, 2021 at 7:47 pm
Responder

No se puede descargar el archivo! Su pagina web no funciona correctamente!


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