Dieta vegana ¿Es sana?

Rosa Tugores

Rosa Tugores

¿Qué es el veganismo?

Es una filosofía o estilo de vida basado en el respeto a los animales.

Los veganos no consumen productos o servicios que tengan que ver con la explotación de los animales: ni en su dieta ni en su ropa, cosmética, medicamentos, actividades…


La alimentación vegana es más estricta que la vegetariana, porque ésta admite el consumo de huevos y lácteos, mientras que la vegana está basada exclusivamente en alimentos vegetales.

¿Es sana la alimentación vegana?

Fijaros que digo dieta vegana y no veganismo. No estoy valorando el veganismo como filosofía; de hecho, fui  vegana durante 5 años, y comparto muchos de sus planteamientos.


El propósito de este artículo es analizar la dieta vegana para ver sus ventajas y desventajas, y finalmente dar unos consejos para ponerla en práctica con garantías de salud.

Dieta no es igual a ideología

Dicho esto, creo que cuando nos preguntamos “¿es sana esta dieta?” es porque inconscientemente pensamos que, si la respuesta es sí, ya podemos relajarnos, quedarnos [email protected] y poner el “modo automático”… y esto no funciona así.

Porque las dietas no son panaceas: ninguna es perfecta, infalible o milagrosa.

Una dieta es una propuesta concreta, que puede funcionar o no según el momento y circunstancias de cada persona: su constitución, su condición, sus necesidades, edad, sexo, etc.

Aferrarse a una dieta como si fuese una religión o una ideología no funciona, porque una religión se basa en dogmas de fe, es decir, en ideas o creencias que se dan por ciertas y no se cuestionan.

Cuando convierto alimentación en ideología tengo 2 consecuencias:

  • Rigidez, e incluso fanatismo o fundamentalismo.
  • Dejo de observarme: funciono desde lo mental.

 

Y alimentarse es un acto orgánico, no mental, por tanto para lograr equilibrio y salud a través de mi alimentación es necesaria una actitud abierta, flexible y alejada de dogmas.

 

Hay que escuchar tu cuerpo: él sabe lo que necesita y lo pide con claridad, sólo hay que aprender a interpretar su lenguaje.

 

Esta reflexión vale para cualquier dieta, pero en especial para los veganos, que según mi experiencia tienden a cierta rigidez y fundamentalismo. Con la mejor de las intenciones, ya que su filosofía es la no violencia hacia los animales. Pero a veces, enarbolando este argumento, se sienten [email protected] a atacar y faltar al respeto a quienes no comparten sus ideas.

Ventajas de la dieta vegana

  1. Abundancia de verduras frescas en todas las comidas principales, con todos los beneficios asociados.

  2. Genera menos toxinas, en contraposición a la dieta basada en carnes, pescados, huevos y lácteos: la dieta vegana evita los residuos de las proteínas y grasas saturadas de origen animal, que son difíciles de eliminar, acidifican y dan mucho trabajo a los sistemas corporales de limpieza y eliminación de desechos.

  3. Favorece la salud de hígado, riñones y colon: los alimentos vegetales generan menos residuos y éstos son más fáciles de eliminar, por lo que dan menos trabajo a los órganos que se ocupan de ello.

  4. Abundancia de fibra: una dieta rica en fibra favorece la salud intestinal, ya que corrige el estreñimiento y favorece la fermentación de bacterias beneficiosas que crean una microbiota sana en el colon.

  5. Salud cardiovascular gracias a la ausencia de grasas saturadas de origen animal y a la abundancia de vegetales frescos. Siempre, claro está, que no se abuse de alimentos procesados a base de grasas vegetales de palma, coco, cacao… algo frecuente entre los veganos, pues consumen muchos productos “sustitutos”, como quesos veganos, embutidos veganos… cuya textura suave se debe, en parte, a las grasas saturadas o hidrogenadas de origen vegetal.

  6. Abundancia de nutrientes presentes en los vegetales, de los que a veces carece la población que no come suficiente verdura fresca: vitamina C, magnesio, potasio, antioxidantes y muchas vitaminas del grupo B (como la B9 ó ácido fólico, que está sobre todo en los vegetales frescos).

  7. Facilita lograr y mantener un peso sano, algo común a todas las dietas basadas en vegetales, porque tienen menos grasa, más fibra y más agua.

  8. Equilibrio energético: si se lleva la dieta vegana desde la Macrobiótica, teniendo en cuenta los efectos energéticos de los alimentos, los estilos de cocción, el clima y la estación del año, la dieta vegana puede generar centro y estabilidad.

  9. Creo que la Macrobiótica es una de las mejores propuestas para llevar una dieta vegana, porque hace un trabajo maravilloso con las proteínas vegetales, los cereales integrales, las semillas, los fermentados como el miso o el tempeh… de hecho, en mi época vegana pude conservar la salud gracias a que cocinaba y comía según las enseñanzas de la Macrobiótica.

Desventajas de la dieta vegana

  1. Carencia de vitamina B12: los veganos necesitan tomar suplementos de esta vitamina, porque la B12 se encuentra casi exclusivamente en los alimentos de origen animal.

    También pueden sufrir carencia de B12 los no veganos, pero las estadísticas muestran muchas deficiencias de B12 en el colectivo vegano y vegetariano.

    A la B12 le dedicaré más adelante un artículo aparte, porque es un nutriente esencial para muchas funciones y procesos vitales, y su carencia es más frecuente de lo que pensamos.

  2. Carencia de ácido fólico (vitamina B9): los veganos que presentan carencia de B12 pueden incurrir también en carencia de B9, porque ambas vitaminas se necesitan mutuamente para su asimilación y para realizar sus funciones. De hecho, es frecuente la carencia simultánea de B9 y B12. A pesar de que una dieta rica en verduras frescas aporta mucho ácido fólico, si no hay B12 el ácido fólico no se asimila.

  3. Carencia de Hierro y Zinc: estos 2 nutrientes están presentes tanto en los alimentos de origen animal como en los vegetales, pero en los vegetales los fitatos de la fibra dificultan su absorción. Por eso en Macrobiótica se le da tanta importancia a los remojos y las cocciones lentas y largas, que permiten ablandar la fibra y eliminar los fitatos.

  4. Crudiveganismo: una moda cada vez más popular entre la gente joven de las grandes ciudades es comer todo crudo. Obviamente, la dieta que más se presta a ello es la vegana, y la combinación de ambas es el crudiveganismo.

  5. La propuesta de no cocinar se basa en la idea de que todo lo que se cocina por encima de 42ºC muere y, por tanto, no sirve para sostener la vida. A mi entender, este argumento no se sostiene, pues el pH de nuestro estómago equivale a 90ºC: ¡lo quema todo!

  6. Comer todo crudo enfría y dispersa la energía, y con el tiempo debilita la función digestiva por el exceso de frío y alcalinidad, que “apagan” el fuego digestivo.

  7. Al debilitarse la digestión en el estómago se pueden presentar carencias de nutrientes como el hierro o la B12, que necesitan ese pH ácido para su asimilación.

Consejos para ser vegano y no morir en el intento

  1. Supleméntate con B12: esto es imprescindible para un vegano. Lo explicaré en detalle en un próximo artículo dedicado exclusivamente a la vitamina B12.

  2. Cocina con llama: el fuego en un elemento alquímico imprescindible en una alimentación basada en vegetales, pues la energía yin fría y expansiva de éstos se ve compensada por el calor y la fuerza de la llama, que además permite un grado de elaboración imposible de conseguir sin llama.

  3. Calidad y variedad de proteínas vegetales: si eliminas todas las proteínas animales de tu alimentación es imprescindible que incluyas una gran variedad de proteínas vegetales como legumbres de todo tipo, tofu, tempeh, seitán… y que aprendas a cocinarlas correctamente para aprovecharlas al máximo.

  4. Grasas sanas en todas las comidas: los menús basados en vegetales apenas contienen grasas, por eso hay que asegurarse de usar aceite en cocción y para aliñar, e incluir semillas, frutos secos, nueces, aguacate o tahín en todas las comidas principales. Eso garantizará la saciedad y evitará la ansiedad y el hambre entre comidas.

  5. Fermentados en todas la comidas: chucrut, olivas, alcaparras, pepinillos, miso, salsa de soja… aportarán bacterias beneficiosas para la microbiota y la absorción.

  6. Evitar azúcar, alcohol, refinados y estimulantes: azúcar refinado, harinas blancas y bollería comercial, café, té, cacao, tabaco, yogures y leches (incluidos los vegetales), especias picantes, frutas y zumos comerciales… todos estos son alimentos y sustancias muy yin, que debilitan, enfrían y dispersan tu energía vital. Perjudican más a un vegano que a quienes comen carnes y huevos, alimentos que con su energía yang-contractiva compensan los alimentos de extremo yin-expansivos. Pero un vegano no tiene alimentos de extremo yang en su dieta, por tanto el extremo yin le hace más daño.

Espero que esta información te ayude a organizar tus menús para conseguir el equilibrio y la vitalidad que necesitas.

Dieta vegana: 8 ventajas, 4 desventajas y 6 consejos.

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2 Comentarios


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aicerrone
18 mayo, 2020 at 2:52 am
Responder

Hola Rosa! No puedo descargar el pdf. Saludos!!!


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Luzdivina Asensio
19 junio, 2020 at 1:12 am
Responder

Hola Hola doctora Rosa, es la primera vez que me dirijo a usted. Soy del Norte( Bilbao) soy mujer, tengo 59 años. Quisiera hacerle una consulta sobre cómo hacer o seguir para que me ayuden a saber porque me duele tanto el


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