Bolitas de mijo con efecto alcalinizante

Rosa Tugores

Rosa Tugores

Bolitas de mijo

Energéticas bolitas de mijo, ideales para los meses más fríos, pues calientan y fortalecen gracias a su riqueza en minerales y su efecto alcalinizante.

Ingredientes para esta receta:

1 vaso de mijo
2 ½ – 3 vasos de agua mineral
1 manojo de perejil
2 – 3 dientes de ajo
1 manojo de cebolletas
un puñado de almendras tostadas y en trocitos
vinagre de umeboshi (en su defecto, mezcla de zumo de limón + sal)
1 pizca de sal
Aceite de oliva.

Preparación de las bolitas de mijo

 

1. Lavar el mijo, añadirle el agua y llevar a ebullición. Tener preparado el fogón más pequeño al mínimo con un difusor de calor, y cuando arranque a hervir tapar y trasladar al fogón pequeño. Dejar que hierva muy lentamente durante de 15 a 30 minutos (dependiendo de la variedad de mijo que usemos), hasta que se consuma toda el agua. Apagar y dejar reposar. 2. Pelar las cebolletas, lavarlas y cortarlas finamente. 3. Hacer un picadillo abundante de ajo y perejil. 4. En una sartén sofreír las cebolletas 5 ó 6 minutos con aceite de oliva y sal. En los últimos segundos, añadir el picadillo de ajo y perejil, removiendo para mezclar, y rociando al final con un chorrito de vinagre de umeboshi al gusto. Apagar y reservar. 5. Mientras hierve el mijo preparar nuestra salsa preferida (ver sección salsas: le quedan muy bien la de tomate, la de zanahoria, la de tahín…). 6. Una vez hervido el mijo, mezclarle las almendras y el sofrito. 7. Colocarnos un bol con agua al alcance de la mano e ir humedeciéndonos las manos para formar las bolitas, que dejaremos enfriar para que cuajen. 8. Pasar las bolas por harina de maíz y freír en aceite abundante. 9. Servir las bolitas con un poco de nuestra salsa preferida por encima o aparte.

Consejos:

  •  Para hacer estas bolitas, el truco es apretarlas y compactarlas bien cuando nos las ponemos en la mano, y a continuación darles la forma: al aplicar presión mientras aún están calientes, quedan bien compactas y no se rompen.

Es una receta sencilla y fácil para acompañar alguna de nuestras recetas del Curso de Macrobiótica o en el canal de Youtube de la Escuela.

3 Comentarios


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Mariana
21 septiembre, 2016 at 6:16 pm
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Hola Rosa! pero freír no es poco saludable??


    Rosa
    Rosa
    13 octubre, 2016 at 3:27 pm
    Responder

    Hola Mariana,
    El FRITO es uno de los estilos de cocción más despreciado y criticado, y aunque es cierto que no se puede consumir a diario, es un error desterrarlo totalmente de nuestros menús.
    Usado con moderación, una vez por semana, el frito nos proporciona una inyección de energía, calor y dinamismo que nos permite continuar con nuestra actividad cotidiana sin necesidad de recurrir a estimulantes dañinos como el café, el tabaco, el azúcar o la bollería.
    Eso sí, estamos hablando de un buen frito casero, hecho con aceite no refinado y no reutilizado, es decir, que lo usamos una sola vez y luego lo desechamos.
    Para más información sobre el uso de la llama y sus efectos en la salud, puedes ver mi artículo “Recuperando el uso del fuego” en el blog de esta web.

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Ezequiel
21 junio, 2018 at 6:17 am
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Gracias por compartir eres muy linda


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